Cuando se afina el interior de cualquier persona, todo es real.
Existe una discusión acerca del alcance del mundo virtual. Mails, Facebook, redes sociales, messenger, etc, son espacios discutidos por personas que se consideran muy culturales y por otras personas que se consideran muy académicas, así como por gente que se considera muy religiosa.
Y llego a la conclusión que todos esos espacios virtuales tienen muchísima utilidad, sentido y riqueza en la medida en que los seres que los manejamos somos reales y por ende, damos espacio a través de ellos a nuestra humanidad, a nuestro intelecto, emociones, pensamientos y fe. Se pueden tender lazos hacia el encuentro, hacia el reencuentro, hacia la cercanía, también incluso hasta para la salvación de las almas -en aquellos que tienen fe-.
El secreto no pasa en que el medio es virtual. La cuestión pasa por cuán reales somos los que nos comunicamos por estos medios virtuales. Como este blog.
Nos vemos
Mauricio
sábado, 14 de marzo de 2009
martes, 3 de marzo de 2009
¿Qué he hecho yo para merecer esto?
En estos días estaba reflexionando sobre la necesidad de trabajar la interioridad para descubrir y conocer mejor mi identidad y llegó marzo.
Un vendaval de ocupaciones, reuniones, complicaciones, distracciones, etc. que no hicieron más que alejarme de esos pensamientos internos que mencionaba y correr atrás de múltiples cosas.
Y es por eso, que mi idea de escribir sobre la relación entre la interioridad y la identidad todavía continúa siendo un bosquejo. Tengo que despejar la maleza de ocupaciones -muchas de ellas justas y pertinentes, otras a revisar- para poder dejar salir las sensaciones, sentinmientos y pensamientos sobre el tema.
Por ahora, me parece que reconocer el terreno en el que me muevo, es parte de "tocar" mi interioridad y mi identidad.
Nos vemos
Mauricio
Un vendaval de ocupaciones, reuniones, complicaciones, distracciones, etc. que no hicieron más que alejarme de esos pensamientos internos que mencionaba y correr atrás de múltiples cosas.
Y es por eso, que mi idea de escribir sobre la relación entre la interioridad y la identidad todavía continúa siendo un bosquejo. Tengo que despejar la maleza de ocupaciones -muchas de ellas justas y pertinentes, otras a revisar- para poder dejar salir las sensaciones, sentinmientos y pensamientos sobre el tema.
Por ahora, me parece que reconocer el terreno en el que me muevo, es parte de "tocar" mi interioridad y mi identidad.
Nos vemos
Mauricio
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