lunes, 10 de enero de 2011

INTENTARE ESTAR RIENTE

Una de las pocas personas que ha logrado unir lo racional y lo emocional en mi vida es María Elena Walsh. Será porque desde chiquito a su música y a su letra la escuché, la jugué, la bailé, la canté.
Por eso, tal vez, de grande, puedo expresar mis necesidades acudiendo a sus palabras y a sus sonidos. En mi otro blog, dos veces pude expresar sentimientos y sensaciones muy genuinas que poseo como educador y lo hice de su mano: pueden ver en www.homoeducator.blogspot.com los post del 9 de octubre y del 20 de noviembre del 2010.
También escribí en ese blog acerca de lo novedoso y contundente que he descubierto al término "riente" acuñado por Leopoldo Marechal en Adán Buenosayres. Hoy, intentaré estar "riente" como ejercicio de agradecimiento a todo lo que María Elena Walsh nos ha regalado.
Es maravilloso poder recordar al niño que fuimos/somos, niño que bajo la mirada, el sonido y las letras de María Elena Walsh, vivió con mayor alegría e intensidad.
Gracias a esa vivencia infantil, creo que hoy tengo la libertad de poder decir, quiero tiempo, pero tiempo no apurado, tiempo de jugar, que es el mejor.

Gracias María Elena por tanto.

Un abrazo
Mauricio

lunes, 15 de noviembre de 2010

DUELE

Como padre de niñas que concurren al Nivel Inicial –Jardín de infantes dicho en criollo- y típico cuarentón reciente que no quiere perderse paso de la vida de sus hijas –maravilla metrosexual de estos tiempos, el derecho a ser padre y a poder vivirlo sin reglas por cuestiones de sexo, género o como quieran llamarlo-, tengo mi tanda diaria de lectura de los cuadernos de comunicados de ambas. Todavía no me repongo de un episodio vivido hace un tiempo y creo que la única forma de curarme al respecto es poner mis ideas por escrito. Introduzco la situación antes de ir a la anécdota y empezar a reponerme de a poco. No sé que les parece a uds. esta forma curativa, escucho opiniones.

La menor va al Jardín Maternal de un mega colegio católico perteneciente a un Obispado del conurbano –allí también concurrió la mayor-; va a ese jardín porque a nivel maternal es excelente y yo creía en cierta teoría educativa que dice que a los chicos hay que ofrecerle para su escolarización el mejor nicho educativo. Ya no creo más esto y por eso la pequeña está pronta a partir para iniciar su sala de dos años en el colegio adonde concurre su hermana mayor, quien se apresta a iniciar en 2011 el "célebre preescolar" en un colegio también católico pero que tiene su fortaleza en la propuesta pedagógica y que depende de laicas consagradas católicas. Con mi mujer elegimos este colegio porque ofrece lo que creemos la mejor formación personalizada de la zona. El tiempo –que no para- nos lo irá develando.

En julio de este año, leyendo pues el cuaderno de tapas amarillas a lunares de la menor encontré una invitación que me dejó bastante perplejo: invitaban a alumnos y a padres a movilizarse juntos en búsqueda de lograr un rechazo a la ley de matrimonio igualitario que se avecinaba como próxima a ser sancionada. Salí corriendo a buscar en el cuaderno de mi otra hija la misma nota y noté que no llegó ese día ni en los días subsiguientes. Esa escuela también católica no promovió ninguna acción tendiente a movilizarnos en torno a ese tema.

¿Por qué una escuela que depende directamente de un Obispo me envió esa nota y la otra escuela que no tiene esa canal directo de obediencia nada hizo al respecto? A partir de ahí, comenzaron a circular en mi cabeza muchas y variadas ideas. Me parece que a esta altura del partido se puede decir que me preocupa un importante sector de la Iglesia Católica en su accionar educativo.

Se trata del sector que está ligado directamente a los Obispos y que no ofrece autonomía decisional con respecto a los matices que deberían dejarse en margen de libertad en lo que hace a la moral cristiana. Más que un garante de la escolaridad privada, más que un guardián de la libre opción de padres de educar a sus hijos, ha encontrado en este terreno el último bastión de poder terrenal para seguir vigente como actor destacado de la escena política nacional.

Veo convocatoria de movilizaciones en términos de seguridad para aquellos que poseemos más que otros y de moral sexual, pero no he visto grandes concentraciones en torno al respecto a la libertad, a la identidad y lo que es más grave, a la pobreza. Hace unos días Monseñor Casaretto reclamaba que los políticos dejen de lado su protagonismo personal. Me pregunto: ¿Y por casa como andamos?

Siento que muchos Obispos –y con ellos los laicos que no se sienten católicos si no hablan desde una tribuna eclesiástica que parecería garantir su discurso como propio del sector- se animan a plantear movilizaciones en los terrenos en los que se sienten cómodos –no sé porque moral sexual es uno de ellos con las grandes dificultades que está teniendo la Iglesia Católica con los curas abusadores, situación que no es exclusiva de países europeos sino también de nuestra querida patria-.

Por eso cuando los fracasos arrecian –como en la mesa del diálogo político y en las negociaciones en terrenos sociales como las discusiones sobre asignación universal por hijo y otros, etc- porque no saben moverse con las coordenadas del mundo político y del mundo de la comunicación, se repliegan en la educación. ¿Por qué? Porque allí aún son dueños, son propietarios de tal escenario, pueden "invitar" desde el lugar del patrón más que del servidor. Con respecto a la pobreza, hay declaraciones de Obispos comprometidos con el tema pero no he visto movilizaciones que hagan que la ciudadanía reclame o pida en forma solidaria para sus hermanos cristianos. Como si la vida sexual de algunos argentinos fuera más importante que la alimentación, vivienda, escolaridad de tantos otros habitantes de esta nación. No hay políticas escolares –mas allá de tiernas iniciativas locales- que apuntan a tomar el reclamo por una vida mejor para los hermanos como eje medular de la formación de los niños y adolescentes en la escuela católica.

Muchos católicos que podemos enviar hijos a la escuela católica podemos tener visiones diferentes a la de los Obispos y no por eso ser pecadores, ni menos "católicos". Ciertamente con libertad, con autonomía, nos corremos algo del espacio ritual manejado por otros, pero eso no quiere decir necesariamente y volviendo a la anécdota inicial que culturalmente estemos capacitados para convivir en el marco del matrimonio igualitario. Simplemente no somos nadie para decirle a otros lo que está bien y lo que está mal. Eso es tal vez el espíritu católico con el que queremos educar a nuestros hijos. Ojalá que el sector de la Iglesia Católica al que me refiero torne más la mirada a las actitudes de Jesús, el misericordioso, el que no tenía ambición de poder, el que daba descanso a todo aquél angustiado y necesitado de su ayuda, aquél que invitaba a toda persona a vivir en la libertad de los hijos de Dios.

Un abrazo
Mauricio

sábado, 30 de octubre de 2010

De vuelta al ruedo.

Este blog lo fui escribiendo durante un intenso tiempo personal de mi vida. Un tiempo en el que bajé casi cincuenta kilos de peso. Todo lo que fui descendiendo, se puede percibir en lo que fui escribiendo. Dejaba el alma, dejaba lo que me pasaba a la vista de todos, pero fundamentalmente a la vista mía.
Cuando no pude sostener el peso, dejé de escribir allí. Y eso luego de un tiempo sin palabras escritas, sin citas literarias, sin palabras de otros que comentar, se hizo silencio.
Hasta que el educador me rescató y comenzó la vida de Homo Educator www.homoeducator.blogspot.com Ahí pude empezar a reconectar lo que creo, lo que pienso, lo que percibo con aquello que me gusta hacer: educar.
Ahora siento que estoy para volver a dar un paso adelante: recuperé bastantes kilos -por suerte más de la mitad de los que bajé siguen sosteniéndose- pero hace un par de meses volví al trabajo de descender los kilos y de volver a conectarme. Por eso, otra vez puedo volver a escribir aquí.
Para aquellos que quieran acompañar lo que vaya saliendo en este espacio -que convivirá a la vez que Homo Educator-, bienvenidos.
No se trata de grandes cosas, sino de compartir mis cosas.
Un abrazo
Mauricio

sábado, 5 de diciembre de 2009

Impecable

Extracto del suplemento Ñ del diario "Clarín" del día de hoy.

"A veces tengo un sentimiento raro respecto de ti, Jane. Especialmente cuando estás cerca de mí, como ahora. Como si tuviera una soga por debajo de mi costilla izquierda anudada con fuerza a otra soga situada en el lugar que corresponde a tu cuerpo. Y si tuviéramos que sepraranos, esa soga de comunión se rompería. Y tengo la sensación de que yo sangraría por dentro. Y que tu me olvidarías" (Diálogo de la película "Jane Eyre" -1944)

domingo, 19 de julio de 2009

La mirada retroactiva

En este tiempo de descanso, escribo mi tesis doctoral, disfruto tiempo con mi familia, paseo en el campo y leo.

En ese marco, aparecen unas líneas de un libro interesante y fantástico, que dio pie a una película en donde tuve el gusto de ver una de las actuaciones más maravillosas de mi vida: la de Kate Winslet como Hanna Schmitz en "The Reader" - El lector.

Las expresiones de esta maga-actriz a lo largo de todo el film y las de los estupendos Ralph Fiennes y David Kross -que dan vida al mismo personaje en dos etapas-, encuentran eco en estas palabras que acabo de leer en el libro y que las pongo aquí a disposición de quien quiera pensarlas a la luz de su historia personal:

"¿Por qué me pongo tan triste cuando pienso en aquellos días? ¿Será que añoro la felicidad pasada?...¿Por qué? ¿Por qué lo que fue hermoso, cuando miramos atrás, se nos vuelve quebradizo al saber que ocultaba verdades amargas?....A veces un final doloroso hace que el recuerdo traicione la felicidad pasada. A lo mejor es que la única felicidad verdadera es la que dura siempre. Porque sólo puede tener un final doloroso lo que ya era doloroso de por sí, aunque no fueramos conscientes de ello, aunque lo ignorásemos. Pero un dolor inconsciente e ignorado ¿es dolor?" El lector - Bernard Schlink

Nos seguimos viendo

sábado, 23 de mayo de 2009

Preguntas y respuestas

"Have patience with everything that is unresolved in your heart and try to love the questions themselves, as if they were locked rooms or books written in a very foreign language. Do not seek for answers that cannot be given, for you would not be able to live them. And the pint is to live everything. Live the questions now. And perhaps, without knowing it, you will live along some day into the answers." R.M. Rilke

Me lo regalaron para mi cumple, me hace compañía.
Nos vemos
Mauricio

domingo, 17 de mayo de 2009

Permanecer en el laberinto sin necesidad de estar perdido

Para mi cumpleaños, me regalaron un señalador de libros que tiene forma de laberinto y que venía con el siguiente texto:

El laberinto clásico o cretense es el más antiguo que se conoce, su origen es del mediterráneo. Es un símbolo sobre el dificil y complejo camino de los seres humanos. Simboliza la entrada, el centro y la nueva libertad una vez que se vuelve al exterior. La cultura romana desarrolló una nueva tipología del laberinto según la cual es imprescindible haber atravesado un cuarto del espacio antes de adentrarse en el siguiente.

Uno estas ideas cretenses y romanas y me digo: que lindo inicio del camino a los cuarenta: sintiéndome libre pero justamente por haber recorrido un buen trecho, esta vida que viene transcurriendo desde hace 39 años y este presente actual es parte del recorrido laberíntico que no me hace sentir perdido sino dando vueltas hasta encontrar una salida plena.

Con tiempo, con tranquilidad, recorriendo el laberinto, alla vamos.

Un abrazo
Mauricio